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sábado, 21 de octubre de 2017

Soy perfect@ exactamente como soy. Por Isha



La Intendencia de Montevideo, en Uruguay, conoció el Sistema Isha y me invitó a ofrecer un seminario de servicio social para unas trescientas personas discapacitadas. El evento tuvo el apoyo oficial y también recibió el patrocinio de algunas empresas de autobuses que trajeron personas de todo el país. Los participantes venían en sillas de ruedas, algunos
con Síndrome de Down o autismo, otros ciegos, otros sordos. Fue un honor poder compartir el Sistema Isha con este grupo de personas, porque apreciaron muchísimo el poder aprender en el seminario.
Una de las participantes nació sin brazos ni piernas. Para la mayoría de nosotros esto significaría una tremenda desventaja. Pero ¿estaba esta mujer limitada por su discapacidad? No. Acababa de obtener su título de abogada y muy emocionada porque iba a ejercer próximamente.
La presencia dichosa de esta mujer me conmovió profundamente. Irradiaba una felicidad poco frecuente en el mundo. Su corazón se enfocaba en la belleza de cada momento e irradiaba una gran alegría. Yo le pregunté: “¿Sabes que eres perfecta exactamente como eres?” Ella me miró con una sonrisa lo suficientemente amplia para llenar todo el auditorio. “Sí, Isha, yo sé que soy perfecta exactamente como soy”, respondió. Mis ojos se llenaron de lágrimas.
Cuando vemos la vida a través del lente del amor-conciencia, hay perfección en todo. Estar entre gente que experimentaba esta perfección a pesar de sus discapacidades fue una experiencia inspiradora. ¡Era tan claro para mí que no había nada malo con ninguno de ellos! En lo que la mayoría de las personas catalogarían como una imperfección sorprendente, había de hecho una maravillosa perfección
Isha - Soy Perfecta exactamente como soy
La manera en que percibimos el mundo a nuestro alrededor es reflejo de nuestro ser interno; lo externo espeja lo interno. Cuando te sientes lleno de amor, tu mundo refleja ese amor. Tu pareja, tus amigos y tus actividades espejan el amor. Pero si te sientes vacío por dentro, nada afuera será capaz de satisfacerte.
La perfección es ver con los ojos del corazón, con un amor irrefrenable e incondicional, sin importar cómo se vean las circunstancias externas. Cuando la gente percibe de esta manera, la vida entera se transforma en una hermosa experiencia. Esto es porque la plenitud, la paz, la dicha y el amor no tienen nada que ver con nuestras circunstancias físicas. Son estados internos en los cuales entramos, no son metas a ser logradas.
Aquello en lo que nos enfocamos, crece. Cuando nos enfocamos en el amor, nos transformamos en más amor. Cuando nos enfocamos en el miedo, nos volvemos más temerosos. Similarmente, si nos enfocamos en nuestras limitaciones, nos tornamos más limitados, y cuando percibimos las cosas como algo “malo”, nunca nos parecerán correctas.
La perfección no tiene nada que ver con ideas moralistas. Para ser perfectos, sólo se requiere que nos aceptemos a nosotros mismos en este momento. No hay condiciones previas para sentirnos plenamente aceptados; nos abrazamos a nosotros mismos tal como somos. Nos amamos, tal como somos.
Articulo original tomado de Estrella Valpo

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